viernes, 2 de mayo de 2014

Harry Potter: La Precuela

Sinopsis


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El oficial Anderson y el sargento Fisher están persiguiendo una moto que ha roto el límite de velocidad en un callejón sin salida. Se enfrentan a los dos jóvenes que viajan en la motocicleta, que se presentan como Sirius Black y James Potter. Cuando los policías intentan detenerlos por exceso de velocidad y conducción sin casco, tres hombres vuelan en escobas por el callejón hacia ellos. James y Sirius usan sus varitas mágicas para levantar el coche de policía para formar una barrera y de esta forma los sujetos en escoba chocan contra él. Sirius y James dejan a los dos policías en el callejón muertos de miedo.
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Título Original: Harry Potter: The Prequel 
Autor: J.K.Rowling
Año: 2008
Puntuación: 3/5      

                                  


Dos policías muggle, el oficial Anderson y el Sargento Fisher, están persiguiendo a una motocicleta que excedió el límite de velocidad ingresando a un callejón sin salida. Se enfrentan a los dos jóvenes que están montando en la moto y les preguntan sus nombres. Después de algunas bromas, los jóvenes se presentan como Sirius Black y James Potter. Mientras los policías intentan arrestarlos por conducir a altas velocidades y sin casco, aparecen tres hombres volando en escobas, descendiendo hacia ellos. 

Reseña
Algo muy excesivo declararlo como precuela. No es más que un extra de ochocientas palabras de los que esperaba mucho más. Pero es así, no voy a presionar a Rowling porque ella aclaró que por ahora nada de Harry Potter, y para mí eso está bien. La precuela nos introduce al repudiado mundo muggle, donde James Potter y Sirius Black comparten esta pequeña travesura. La picardía de ambos es totalmente expuesta y te deja con ganas de más, aunque sea un simple escena. Siempre tuve este sueño de que se escribiera la primera generación de magos, como era la escuela, Snape, James y Lily. Voy a tener que seguir soñando y apostado por Animales fantásticos y donde encontrarlos, porque creo que en un largo tiempo no voy a encontrarme con nada.

Precuela
Página 1
La motocicleta tomaba velocidad y dobló en la esquina tan rápido en la oscuridad que ambos oficiales de policía en la patrulla de persecución gritaron “¡Guau!”. El sargento Fisher aplastó su pie contra el freno, pensando que el muchacho que conducía de seguro estaría bajo sus ruedas; sin embargo, la motocicleta hizo el giro sin lanzar a ninguno de sus pasajeros, y con un guiño de su cola, de luz roja, desapareció por el lado angosto de la calle.

¡Ya los tenemos! —gritó el oficial Anderson, emocionado— ¡Ese es un callejón sin salida!
Apoyándose en el timón y apretando sus neumáticos, Fisher rayó la pintura del costado del auto mientras lo forzaba a través de la angosta calle en persecusión.

Ahí en las luces estaba sentada su presaquieta por finluego de una carrera de un cuarto de hora. Los dos pasajeros estaban atrapados entre una alta pared de ladrillos y la patrulla de policía, que estaba ahora frente a ellos como un predador rugiente con ojos luminosos.
Había tan poco espacio entre las puertas del auto y las paredes del callejón que Fisher y Anderson tuvieron dificultades para extirparse del vehículo. Les hería la dignidad tener que desplazarse cuales cangrejos hacia los malandrines. Fisher arrastró su generosa barriga a lo largo de la pared, arrancando botones de su camisa en el camino y arrancando finalmente el espejo del costado del auto con su retaguardia.

—¡Bájense de la moto!—gritó a los sonrientes jóvenes, quienes estaban sentados bañándose en la brillante luz azul, como si lo disfrutaran.

Hicieron lo que les habían pedido. Una vez libre del espejo roto del auto, Fisher los miró. Parecían ser adolescentes jóvenes. El que había estado conduciendo tenía el cabello largo y negro, y su insolente buena apariencia le recordaba desagradablemente al vago guitarrista, novio de su hija. El segundo también tenía el cabello negro, aunque era corto y se paraba en todas direcciones. Usaba lentes y sonreía abiertamente. Ambos vestían camisetas que llevaban una gran ave dorada, sin duda el emblema de alguna desafiante banda de rock sin afinación.

—¡Sin cascos!—gritó Fisher, señalando de una desprotegida cabeza a la otra,— ¡Exceso de velocidad por… por una gran cantidad!
De hecho, la velocidad registrada había sido mucho mayor de la que Fisher habría estado dispuesto a aceptar que alguna motocicleta podría alcanzar,— ¡No detenerse ante la policía!

Página 2
—Nos habríamos detenido a conversar,—dijo el chico de gafas—sólo que estábamos tratan…
— ¡No te hagas el listo! ¡Ustedes dos están a punto se estar en problemas!—dijo Anderson con sorna—¡Nombres!
—¿Nombres?—repitió el conductor de cabello largo
—Ehm, bueno, veamos. Hay Wilberforce… Bathshebba… Elvendork…
—¡Y lo que es mejor de ese es que puede usarlo para un niño O una niña! —dijo el chico de gafas.
— ¡Oh! ¿NUESTROS nombres, quiso decir? —preguntó el primero, mientras Anderson casi escupía de la rabia— ¡Debió haberlo dicho! Este de aquí es James Potter, ¡y yo soy Sirius Black!
— Esto se va a poner seriamente negro para ustedes en un minuto, pequeñajos insolentes de…

Pero ni James ni Sirius prestaban atención. De pronto estaban alertas como sabuesos, mirando detrás de Fisher y Anderson, hacia el techo de la patrulla de policía, hacia la oscura boca del callejón. Entonces con idénticos movimientos fluidos llevaron sus manos a los bolsillos traseros.

Por espacio de un latido de corazón ambos policías imaginaron armas asomándose a ellos, pero un momento después vieron que los motociclistas no habían sacado más que…

—¿Baquetas de batería? —dijo Anderson, casi riendo— Par de bromistas, ustedes dos ¿no? Bien, los arrestamos bajo los cargos de…

Pero Anderson nunca terminó de nombrar los cargos. James y Sirius habían gritado algo incomprensible y haces de luz se movieron.

Los policías se volvieron, y luego casi cayeron hacia atras. Tres hombres estaban volando—realmente volando—en escobas fuera del callejón, y al mismo tiempo, el auto-patrulla se levantaba en sus ruedas traseras.

A Fisher le temblaron las rodillas y cayó sentado; Anderson se tropezó con las piernas de Fisher y cayó sobre él con un fuerte ¡plum! ¡bang! y ¡crash! Oyeron a los hombre en escobas estrellarse con el auto levantado y caer, aparentemente sin sentirlo, al suelo mientras pedacitos rotos de escobas cayeron al rededor de ellos.

La motocicleta ya estaba encendida y rugiendo nuevamente. Con la boca aún abierta, Fisher logro obtener fuerzas para volver a mirar a los jóvenes.

—¡Muchas gracias!—gritó Sirius sobre el ruido del motor— ¡Les debemos una!

—¡Si, un gusto conocerlos!—dijo James,— ¡Y no lo olviden: ¡Elvendork! ¡Es unisex!

Hubo un golpe que hizo temblar la tierra y Fisher y Anderson se abrazaron atemorizados; su auto acababa de caer nuevamente al suelo. Ahora fue el turno de la motocicleta de rugir. Ante los incrédulos ojos de los policías, la moto se alzó a los cielos: Jame y Sirius se alejaron hacia el cielo, la cola de luz brillando tras ellos como un rubí desvaneciéndose.


De la Precuela en la que no estoy trabajando… ¡Pero fue divertido! 
J. K. Rowling 2008

Puntuación: 

4 comentarios:

  1. La verdad es que tengo muchísimas ganas de leer este libro, no sé, todo lo de Harry Potter consigue enamorarme :D
    Un beso!

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    1. Gracias por comentar, pero igualmente no es un libro, fue una mini-precuela de J.K Rowling, y si te refieres a la saga, pues yo te recomendaría leerla ya mismo. ¡Besos!

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  2. Estaba pensando en leerlo, pero con tu reseña me lo estoy dudando jaaj, gracias por la reseña muy buena :)


    Besooos!!

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    1. La verdad es que si te gusta mucho, vale la pena leerlo, al fin y al cabo son ochocientas palabras y te las pude facilitar aquí. Suerte y besos! :)

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